Informe sobre temas éticos

Debido a el sin número de cambios en nuestra sociedad, nuestro
consejo general a nivel internaciónal a aprobado lo siguente.

Cambio de Sexo

Los grandes cambios sociales, tanto en filosofía como en conducta, que hoy impactan la sociedad global, repercuten y resuenan en los ámbitos de la iglesia. Los avances científicos en la medicina y la cirugía, han hecho posible y más asequible a los interesados, el llamado cambio de sexo. Para la Iglesia de Dios Pentecostal, Movimiento Internacional, tal acción es inaceptable y no negociable, por ser totalmente opuesto a la creación original y contra naturaleza. Ante la posibilidad real de que una persona con tal situación haga profesión de fe y se convierta al Señor, creemos en el perdón de Dios y en el poder sobrenatural de Dios que hace milagros. Como cualquier otro pecador que se convierte, debe dar los frutos que se esperan de la nueva criatura. Reconocemos la posible utilización del terapeuta como recurso y la orientación a la comunidad de fe para la aceptación de tal persona.


Suicidio de Creyentes

La Iglesia de Dios Pentecostal, Movimiento Internacional, enseña y predica que Dios, el Creador de todas las cosas, es quien da la vida y quien puede quitarla. Él la inicia y Él le pone fin. Siendo esto fundamental en la fe cristiana, y ante la realidad de servir a una sociedad enferma física, mental, emocional y espiritualmente, esta Iglesia se reafirma en la verdad bíblica. A tales efectos declara que el suicidio no se permite bajo ninguna circunstancia. Si algún ejercicio pastoral es requerido, éste estará dirigido a apoyar a la familia afectada, sin condenar ni absolver al suicida, por cuanto Dios es quien único tiene autoridad para lo uno o lo otro. Las interrogantes que puedan levantarse, sobre la responsabilidad que pueda tener ante Dios un suicida, a quien se le diagnostiquen y adjudiquen condiciones mentales, solo puedan ser respondidas por Dios mismo. Esta Iglesia así lo reconoce y dirige su pastoral al auxilio de la familia que pasa y sufre tan dolorosa experiencia.


Cristianos en la Milicia y otras dependencias Armadas

La mayoría de las denominaciones de doctrina pentecostal aceptan, sin problemas, la participación de creyentes en estas ocupaciones. Algunas, inclusive, describen como un “honor para el cristiano,” pertenecer al cuerpo que defiende la nación y/o la seguridad de la sociedad. Otros no aceptan nada que tenga como requisito el uso de armas. La Iglesia de Dios Pentecostal, Movimiento Internacional, ha tolerado sin cuestionamientos, la participación de sus miembros en estos cuerpos de defensa y seguridad nacional. Creemos que el hombre o mujer que se convierte al Señor siendo militar, policía, vigilante (“ranger,”), oficial de custodia, guardia de seguridad y trabajos similares, no se debe exigir que renuncie al mismo, a menos que ingrese al ministerio pastoral. Es decir, a ningún miembro del cuerpo ministerial ejerciendo el ministerio pastoral, se le permitirá realizar ese tipo de trabajo. No obstante, sugerimos que se oriente y, si es posible, se desaliente a aquellos creyentes que piensen y deseen ingresar a cualquiera de estas instituciones, por los riesgos y situaciones de peligro que conllevan las labores que realizan.